El Aznar más rencoroso hace una formulación, en el Financial Times, tan pintoresca como "En los últimos 160 años (es decir, desde 1.850, más o menos la época de Espartero y la entrada del Sistema Métrico Decimal en España) ningún gobierno de izquierdas ha sido capaz de rescatar a España de una crisis económica"
La deducción siguiente es: "el actual gobierno del PSOE es incapaz de resolver los problemas de España y solo un gobierno del PP puede hacerlo."
Otra segunda idea es: relacionar el supuesto milagro económico de Aznar en 1.996 con la acuciante necesidad de que el PP de Rajoy acceda al gobierno para repetir la misma cura milagrosa.
El milagro aznarí, dice el cuento, salvó a la economía española del miserable destino al que estaba condenada por el despilfarro y la corrupción de los pérfidos socialistas.
Aznar y el PP se han apoderado de la idea de que ellos y solo ellos hicieron lo necesario para recuperar la economía hace 14 años; y que ellos y solo ellos disponen de la magia para acabar con la crisis actual y crear un paraíso para los parados. Venden un elixir universal, una especie de ungüento de eficacia fulgurante que pueden adquirir confiadamente en las urnas todos aquellos que crean que la política y la economía responden a los estímulos de recetas seguras.
Es la visión dislocada de socialistas malos y la derechona buena y con recetas políticas salvadoras. Y claro, hay que puntualizar:
1.-
Es radicalmente falso que el PP heredara en 1.996 una situación económica catastrófica. En 1.996 la tasa de crecimiento económico fue del 2,4% y la recesión concluyó en 1.993 con una contracción del PIB -1,1.
1.-
Es radicalmente falso que el PP heredara en 1.996 una situación económica catastrófica. En 1.996 la tasa de crecimiento económico fue del 2,4% y la recesión concluyó en 1.993 con una contracción del PIB -1,1.
2.-
Es incierto que los gobiernos de Aznar aplicasen de seguido una política de austeridad presupuestaria. La integración de España en el área del euro exigía un generoso recurso a la contabilidad creativa. Pero una vez cumplida la entrada en el euro, las exigencias se relajaron y los Presupuestos se hicieron complacientes. Nueve de cada diez economistas lamentan que a partir de 1.999 los Presupuestos se hicieran complacientes. Y otro hecho: Aznar nunca consiguió cerrar el Presupuesto con superávit.
Es incierto que los gobiernos de Aznar aplicasen de seguido una política de austeridad presupuestaria. La integración de España en el área del euro exigía un generoso recurso a la contabilidad creativa. Pero una vez cumplida la entrada en el euro, las exigencias se relajaron y los Presupuestos se hicieron complacientes. Nueve de cada diez economistas lamentan que a partir de 1.999 los Presupuestos se hicieran complacientes. Y otro hecho: Aznar nunca consiguió cerrar el Presupuesto con superávit.
3.-
Es un cuento chino que los gobiernos del PP ''hicieran los deberes" en materia de reformas económicas. Ni liberalizaron los mercados, ni cambiaron las condiciones laborales, ni se atrevieron con una Ley de Cajas, ni racionalizaron la Administración pública, a pesar de que su programa electoral prometía suprimir nada menos que 3.000 altos cargos.
Es un cuento chino que los gobiernos del PP ''hicieran los deberes" en materia de reformas económicas. Ni liberalizaron los mercados, ni cambiaron las condiciones laborales, ni se atrevieron con una Ley de Cajas, ni racionalizaron la Administración pública, a pesar de que su programa electoral prometía suprimir nada menos que 3.000 altos cargos.
Eso sí, privatizaron empresas públicas (cuyas presidencias entregaron después de la privatización a empresarios y políticos afines).
4.-
La época de prosperidad que vivió la economía española entre 1.996 y 2.004 nada tiene que ver con las supuestas decisiones económicas de Aznar y su equipo, ni con supuestos "deberes hechos" con recetillas caseras. Nada de eso. Las tasas de crecimiento económico en ese periodo se explican por:
• Los efectos de una política monetaria -decidida por el Banco Central Europeo- excesivamente relajada, con el resultado de intereses reales negativos, estímulo masivo a las operaciones especulativas, con una burbuja inmobiliaria progresiva que los equipos económicos de Aznar se negaron a controlar, alicatado total de las costas, corrupción municipal y cientos de miles de empleos precarios
Hoy con Rajoy, como ayer con Aznar, el ombligo económico del PP se compone de generalidades sin valor: controlar el gasto público, reformas estructurales y rebajas de impuestos. Son preceptos de boticario: "Tome lo que desee, haga lo que convenga y obtendrá el resultado que quiere".
4.-
La época de prosperidad que vivió la economía española entre 1.996 y 2.004 nada tiene que ver con las supuestas decisiones económicas de Aznar y su equipo, ni con supuestos "deberes hechos" con recetillas caseras. Nada de eso. Las tasas de crecimiento económico en ese periodo se explican por:
• Los efectos de una política monetaria -decidida por el Banco Central Europeo- excesivamente relajada, con el resultado de intereses reales negativos, estímulo masivo a las operaciones especulativas, con una burbuja inmobiliaria progresiva que los equipos económicos de Aznar se negaron a controlar, alicatado total de las costas, corrupción municipal y cientos de miles de empleos precarios
Hoy con Rajoy, como ayer con Aznar, el ombligo económico del PP se compone de generalidades sin valor: controlar el gasto público, reformas estructurales y rebajas de impuestos. Son preceptos de boticario: "Tome lo que desee, haga lo que convenga y obtendrá el resultado que quiere".
Claro que hay que reducir el gasto público, pero no en 2.008, como pretendía Rajoy, sino ahora, porque sin los planes de estímulo (no bien ejecutados por el Gobierno de Zapatero pero al menos concebidos), hoy tendríamos más de cinco millones de parados; las reformas estructurales convienen siempre, pero el PP nunca se manchó las manos con una y ahora se limita a vocear en la cara del Gobierno las que todo el mundo cita.
Es un alivio saber que la economía española está intervenida desde Bruselas y vive en régimen de protectorado, como dice despectivamente Rajoy. Si no lo estuviera, correríamos el riesgo de que un gobierno del PP se dedicara a combatir la recesión y la crisis de la deuda bajando impuestos.
Es un alivio saber que la economía española está intervenida desde Bruselas y vive en régimen de protectorado, como dice despectivamente Rajoy. Si no lo estuviera, correríamos el riesgo de que un gobierno del PP se dedicara a combatir la recesión y la crisis de la deuda bajando impuestos.
Las recetas económicas del PP son de naturaleza paranormal. Se enuncian, se invocan y, aunque no se aplican de verdad, juran Aznar, Rajoy y Montoro que convierte la catástrofe socialista en prosperidad liberal.
Compañeros y compañeras: estos argumentos hay que intentar memorizarlos y que las gentes con las que nos relacionamos lo sepan.
Compañeros y compañeras: estos argumentos hay que intentar memorizarlos y que las gentes con las que nos relacionamos lo sepan.
Manuel Carmona Calvo * miembro del Foro * Jefe Servicio Gestión Ambiental del Hospital Clínico San Carlos (Madrid)
